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ATT. JAIR

jueves, 24 de febrero de 2011

El ejercicio aumenta el tamaño del hipocampo y mejora la memoria


El entrenamiento aeróbico continuado en adultos mayores sedentarios aumenta el tamaño del hipocampo y mejora la memoria, un año después de haber empezado con el entrenamiento. Estos hallazgos se han publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences USA.
Los autores reclutaron a 60 adultos de entre 60 y 80 años que realizaban menos de 30 minutos de actividad física por semana. A éstos se les realizó un curso de entrenamiento aeróbico basado en caminar a paso ligero tres veces por semana. Un número similar de adultos sedentarios que realizaron ejercicios de estiramiento y tonificación sirvieron como controles.


Al final de un año, el volumen del hipocampo izquierdo de los participantes del grupo de ejercicio aeróbico había aumentado en un 2,12% y el del hipocampo derecho en un 1,97%. Por el contrario en el grupo control se observó una disminución de un 1,40% y 1,43% en el hipocampo izquierdo y derecho, respectivamente.

El estudio también demostró que aquellas personas del grupo de entrenamiento con ejercicio aeróbico mostraban una mejoría en su memoria al compararlo con el inicio del estudio. Esta mejoría se asoció con el aumento del tamaño del hipocampo. El aumento de volumen del hipocampo también se asoció con mayores niveles de factor neurotrófico derivado del cerebro.

[Proc Natl Acad Sci 2011]
Erickson KI, Voss MW, Prakash RS, Basak C, Szabo A, Chaddock L, et al.

publicado en: http://www.neurologia.com/sec/RSS/noticias.php?idNoticia=2666

miércoles, 30 de junio de 2010

UNA VISION PSICOLOGICA DE LA PELICULA “SHREK"

Funcionamiento de los personajes principales de la película

Shrek es un ogro que vive en una cIénaga. Odia ser molestado y es muy celoso de "su intimidad". Un día se ve invadido por un grupo de personajes de cuentos que han sido desalojados por Lord Farquaad, tirano con aspiraciones de ser rey. Enfadado, Shrek acude a verle para exigirle que le devuelva su ciénaga, saque a los personajes de los cuentos y poder recuperar su soledad.

A cambio de devolverle su pantano, deberá rescatar a la princesa Fiona prisionera en un castillo custodiado por un dragón lanza-fuego. Shrek, acompañado por un asno parlante llamado Burro, se dirige al castillo, donde se haya cautiva la princesa y después de correr grandes aventuras, se da cuenta de que el mundo no es tan malo como creía, al encontrar la amistad sincera en el asno y el amor en la princesa que debía rescatar.

Los personajes a analizar son: Shrek, Burro, la princesa Fiona y Lord Farquaad.


Perspectiva Psicoanalítica

La diferencia principal de esta perspectiva con otros modelos es el valor concedido a los síntomas. Los síntomas son la expresión de un conflicto, una forma de comunicar algo que el sujeto no puede expresar de otro modo. Los síntomas protegen de la ansiedad –aunque de alguna forma la provoquen y puedan enmascarar su significado-. Según Freud, el síntoma sería un intento de autocuración. No se persigue, pues la eliminación del síntoma, pues el hacer esto sin atender a su significado puede suponer producir otro peor –sustitución del síntoma- o aumentar el sufrimiento del sujeto.

En el caso de Shrek, podemos apreciar un síntoma manifestado en su conducta cuando explicita su deseo de vivir en solitario y aislado del mundo: “...vivo en una ciénaga, soy un ogro aterrador, ¿qué tendré que hacer para conseguir intimidad...”. El síntoma está expresando un conflicto: la enorme necesidad que siente de ser aceptado por los demás. El síntoma le protege de la ansiedad que le causa su permanente sensación de rechazo y abandono por parte del resto del mundo. Utiliza como defensa su actitud antisocial. Se siente acomplejado y avergonzado por su aspecto. El síntoma esconde un conflicto subyacente e interno que no manifiesta abiertamente, tal vez por ser inconsciente para él. Para poder superarlo y conseguir una buena salud mental, debe resolver el síntoma.
Si utilizamos la Teoría de los Triángulos –sistema conceptual gráfico ideado por K. Menninger (1958), Malan (1963, 1976 y 1979) y Molnos (1984)-, en la parte relativa Conflicto, visualizamos:

Ansiedad/Angustia (A) Defensas (D)

Impulsos o Sentimientos
Ocultos (I):


Burro, presenta un síntoma que refleja su miedo a quedarse solo. Su conducta es de elevada dependencia emocional, como se aprecia cuando dice: “...yo no tengo amigos...deja que me quede, por favor, por favor...” y se ve expresada la angustia que le produce el síntoma a través de su charlatanería, complacencia, adulación a los demás, adaptación al medio para no quedarse solo aunque en su fondo no sea deseable, etc. Al igual que Shrek, él tampoco es consciente de su conflicto: el miedo a la soledad.

Princesa Fiona, presenta un síntoma expresado a través de una conducta prepotente, orgullosa, dominante, con un carácter fuerte y autosuficiente –por ejemplo, cuando ella sola lucha contra Robin Hood y sus arqueros y los vence-. Su angustia/ansiedad es que descubran su secreto: princesa de día (buena apariencia) y ogra de noche (apariencia horrible para ella). Presenta un sentimiento oculto que es poder ser ella misma y ser aceptada, sin tener que avergonzarse de sí misma, piensa que es bonita, aunque al final sea también una ogra como Shrek.

Lord Farquaad, en este caso el síntoma es claro: su déspota, arrogante y tirana conducta esconde un conflicto interno: sentimiendo de inferioridad, que se ve a través de la ocultación de las apariencias: se sube a un banqueta, construye un castillo exageradamente alto, etc...


Perspectiva Cognitivo-Racionalista

En esta perpectiva, la salud es la racionalidad y la enfermedad, la distorsión e irracionalidad. En la depresión la persona se ve a sí misma, los acontecimientos y el futuro de forma negativa. En los trastornos de ansiedad se tiende a interpretar ciertas situaciones concretas como amenazantes o peligrosas.

Shrek presenta unos pensamientos claramente irracionales: “no soy más que un feo y estúpido ogro egoísta...estoy mejor solo...”. Entiende que su aspecto, según él feo y horrible, no le hacen aceptable para el resto del mundo y que nadie le puede querer. Por ello, se esconde tras múltiples “capas” que utiliza como corazas para protegerse del exterior.


Están inmerso en un circulo vicioso de pensamientos erróneos que le están provocando un enorme sufrimiento emocional. Estos pensamientos irracionales son los que le provocan que se sienta abandonado y rechazado permanentemente. Su conducta -tratar mal a los demás para que le dejen solo “...mi ciénaga es mía, mía y de nadie más, y menos de un inútil, patético y charlatán asno...”- es consecuencia asímismo de estos pensamientos, pues realmente no siente esto hacia Burro. Solo podrá superar este sufrimiento si consigue conscientemente sustituirlos por otros más razonables. Sus procesos mentales tienen supremacía sobre sus emociones, y trata de ocultarlas aislándose del mundo y centrándose en sí mismo.

Princesa Fiona, que ha sido hechizada y cambia de apariencia (de día es una princesa y de noche una ogra) posee unos pensamientos parecidos a los de Shrek en el sentido de que si descubren su apariencia nocturna será indeseable y rechazada por todos. El pensar que puede ser descubierta cuando es una ogra le hace padecer enormemente.

En base a la Lista de errores cognitivos presentados por Beck (adaptada por Feixas y Miró, 1993), podemos identificar conclusiones precipitadas, en base su percepción de que las personas feas son rechazables que se aplica a sí misma sin justificación y presuponiendo lo que pueden pensar los demás.

Cuando se da el fin del hechizo en la boda y se da cuenta de que, a pesar de no ser una princesa bonita sino una ogra fea, Shrek la quiere y la acepta plenamente, comienza a percibir los hechos reales y no sesgados, es decir, que el hecho de ser fea no significa que no pueda ser querida. Percibe claramente que sus pensamientos eran irracionales y se produce una reestructuración cognitiva haciéndola feliz.

Lord Farquaad, presenta unos pensamientos irracionales pensándose como una persona mejor que los demás, que le hace desarrollar una conducta arrogante, de tiranía hacia los demás y abuso de poder. A través de sus pensamientos de grandeza, entiende en todo momento que su criterio es el correcto y el cierto, no importándole los argumentos de los demás. Sin embargo, este pensamiento esconde un sufrimiento emocional inconsciente, es decir, Lord Farquaad no es consciente que realmente tiene un importante complejo de inferioridad.


Burro, tal como queda reflejado anteriormente, presenta un conflicto de miedo a la soledad, y desde esta perspectiva, el pensamiento irracional de Burro consiste en que piensa que no es nadie por sí mismo y que necesita estar acompañado para ser alguien. El pensar que puede quedarse solo le provoca mucho sufrimiento emocional, por lo que su conducta es halagadora, aduladora, complaciente, etc.

En el caso de todos los personajes, se produce en mi opinión, siguiendo la lista de ideas irracionales (adaptada de Ellis y Grieger, 1977), la presencia de un pensamiento irracional coincidente para todos ellos: cómo es absolutamente necesario ser amado y aprobado por los demás casi en todo momento. Y la calificación global que se dan a sí mismos, su autovaloración y autoaceptación dependen del grado de aprobación que le den los demás, expresado de forma diferente por cada uno de ellos.



Por tanto, los objetivos de la terapia cognitiva-racional serán:

Identificación y modificación de los pensamientos erróneos y su conducta inadecuada

Conocimiento y corrección de patrones cognitivos que producen ideas desadaptativas

Evaluar las situaciones relevantes de una manera realista

Aprender a percibir los hechos reales y no solo los sesgados

Formular explicaciones alternativa

Poner a prueba los supuestos

Generación de habilidades para corregir las distorsiones



El terapeuta explicará al paciente cómo funcionan sus círculos viciosos de manera que mantienen sus síntomas. El paciente puede llegar a comprender cómo se relacionan sus pensamientos erróneos con el sufrimiento emocional en su caso específico.

A través de unas preguntas, sin realización de juicios ni sermones, el terapeuta profundiza en lo obvio y evidente –síntomas- con el fin de evaluar la capacidad del paciente para detectar, identificar, diferenciar y registrar adecuadamente sus emociones, pensamientos y situaciones, hasta lo implícito y no consciente –esquemas y pensamientos automáticos que deben ser cambiados. Mediante la modificación directa de las convicciones y los esquemas disfuncionales podremos lograr el cambio.


Perspectiva constructivista (segunda línea de la terapia cognitiva)

En las teorías constructivistas, a diferencia de los postulados racionalistas, no existe una "manera correcta" de ver la realidad. El ser humano no se posiciona de forma reactiva sino de forma proactiva en lo referente al conocimiento. Los trastornos psicológicos surgen cuando la construcción actual de determinadas situaciones ya no sirve para dar significado a la experiencia vivida.

Según Kelly, la persona construye su experiencia a partir de los constructos personales, que se van revisando con la experiencia. Mantenerlos cuando están siendo invalidados constituye la base de los trastornos psicológicos. Tener suficiente flexibilidad como para revisarlos y generar construcciones alternativas es saludable.

Guidano desarrolla una teoría posmoderna y posracionalista que describe cuatro organizaciones de significado personal (OSP); a saber: la organización depresiva, la obsesiva, la fóbica y la de los trastornos alimentarios. Desde esta perspectiva posracionalista, el cambio se entiende a partir de la integración de situaciones egodistónicas o vividas con extrañeza por el paciente, ajenas a una percepción de continuidad y coherencia del sí mismo.

Princesa Fiona, este es el personaje en el que creo que se puede ver más claramente el funcionamiento de esta perspectiva. Fiona ha revisado perfectamente su construcción mental en base a su experiencia. Su significado de que las personas feas no pueden ser amadas se ve resignificado con la experiencia cuando, una vez que descubre que su identidad real es el de una ogra y no el de una princesa, pero a Shrek no le importa y le declara su amor.

Se ha producido el cambio, que se entiende como un proceso que se está produciendo permanentemente en la vida de cada persona, ya que en todo momento estamos dando significado a cada una de nuestras experiencias.

Ha revisado el significado de su constructo, al no recibir validación su supuesto de que las personas no agradables físicamente no pueden ser queridas, y su experiencia la ha fortalecido y ha validado el nuevo constructo. Los significados se revisan especialmente cuando éstos no reciben validación, y se fortalecen y mantienen cuando éstos son confirmados o validados en la experiencia.

Shrek, le ocurre algo parecido a Fiona, pues el mismo también parte de la base de que no puede ser querido por su aspecto, feo y horrible ogro, pero cuando aparece su amor por Fiona –emociones- aparece la necesidad de cambio. No interpreta correctamente unas palabras que oye de Fiona y huye, pero posteriormente se replantea la situación en base a una conversación con Burro y vuelve a buscar a su amada.

En un primer momento, se puede ver cómo actúa como siempre está acostumbrado, es decir, a aislarse del mundo, que se puede interpretar como una resistencia al cambio y un modo de autoprotección. Sin embargo y, en base al mensaje que le transmite Burro, que significa una nueva experiencia para él -no ser rechazado como él pensaba por Fiona- revisa sus constructos una vez invalidados por la experiencia, produciéndose el cambio. Cualquier cambio supone la reconstrucción de un significado, tanto si el cambio tiene lugar en el ámbito conductual, cognitivo o emocional.

Lord Farquaad, en mi opinión, no siente en ningún momento la necesidad de cambio, por lo que no se produce en él ninguna resignificación, insistiendo en su construcción actual que le lleva a ser devorado por ella de forma simbólica, y en la película por la Dragona. Por tanto, en mi opinión, esta perspectiva explicaría el funcionamiento del personaje pero en el lado opuesto.


Burro, podríamos decir que su rol, más que una propia reconstrucción, es el de “terapeuta” con Shrek y con Fiona. En ambos existe una resistencia al cambio pues prefieren no descartar sus construcciones nucleares que forman parte de su identidad y que actúa de protección para ellos. Burro les ayudará en el proceso. Este rol se puede apreciar en diferentes escenas, cuando Burro descubre que Fiona está hechizada: “...te pareces un poco a un Ogro, y Shrek..., tenéis muchas cosas en común...¿porqué no se lo dices a Shrek?...”cuéntale la verdad a Shrek...” (Burro) “...¿Shrek?...” (Fiona).

Aquí Fiona se empieza a dar cuenta de que quizá su construcción mental no es la adecuada. No lo tiene claro, pero algo está comenzando a cambiar. Con respecto a Shrek, también comienza a replantearse su construcción tras una conversación con Burro y en la escena siguiente: “..cállate y escucha..si de verdad te trato tan mal porqué has vuelto? ...ya estás otra vez igual que con Fiona...y ella solo hizo quererte...(Burro) y tras un debate de descalificaciones muchas, Shrek acaba por pedir perdón a su amigo y preguntarle intrigado e interesado “..oye...hummmm...,¿qué fue lo que Fiona te dijo de mi...” (Shrek).


Burro, pues, toma con ellos una posición terapéutica tal como se produce en este tipo de terapias, de experto a experto, en la que Shrek y Fiona son poseedores de sus propios significados y Burro, aunque no sea especialista en este tipo de herramientas de forma simbólica actuaría como tal y les ayuda en la autoexploración.

Como apuntaron Neimeyer y Fexias (1997), conjuntamente se adentran en la búsqueda caracterizada por la colaboración y el respeto en pos de una revisión del sistema de significados personales.

tomado de : www.verticespsicologos.es

domingo, 10 de enero de 2010

COMO MEJORAR LA MEMORIA

Podemos definir la memoria como "la capacidad de acumular, retener y recuperar información. El órgano encargado de esta tarea es nuestro cerebro. El cerebro humano típico contiene unas 100 billones de células nerviosas. Esto significa, según el afamado científico ya fallecido, Carl Sagan, que tenemos la capacidad de almacenar en nuestra mente información equivalente a la de 10 billones de páginas de enciclopedia.

Nuestro cerebro es bombardeado diariamente por alrededor de un millón de piezas de información las cuales recibe y convierte en pensamiento inteligente. Dado este hecho es importante para el cerebro no sólo retener sino descartar información. Los estudiosos del cerebro estiman que únicamente retenemos alrededor de una de cada 100 piezas de información que recibimos. Si lo retuviesemos todo sufririamos de una gran sobrecarga informativa que nos paralizaría. Este fue el caso de Salomón Shereshevski, un reportero ruso, cuya prodigiosa memoria fue estudiada por el psicólogo ruso Alexander R. Luria que le dedicó un cautivante libro titulado La Mente de un Nemónico. Shereshevski tenía una memoria tal que recordaba prácticamente todos los sucesos que le habían acontecido a lo largo de su vida. Si memorizaba una lista de objetos la podía reproducir perfectamente cinco, diez o quince años después. Sin embargo la vida de Shereshevski se le convirtió en un tormento a causa de los recuerdos que se acumulaban en su mente y no le permitían funcionar. Esto llegó a tal extremo que Shereshevski pasaba gran parte de su tiempo tratando de idear trucos para poder olvidar.


De cualquier modo, el problema de la mayoría de nosotros no es el de Shereshevski. Por el contrario lo que nos sucede frecuentemente es que no podemos recordar fechas, nombres o sucesos que quisiéramos recordar o que se nos dificulta memorizar datos para un examen. Los antiguos desarrollaron diversos sistemas para memorizar textos literarios. Con estos sistemas y la práctica continua llegaron a realizar lo que hoy consideramos verdaderas proezas memorísticas. Algunos sistemas son sumamente sofisticados y requieren de una considerable práctica antes de poderse usar efectivamente. Un sistema sencillo que nos permitirá recordar una secuencia de objetos es el llamado sistema de eslabones. En este sistema la persona que desea memorizar una lista de objetos se representa en su mente una imagen de cada uno de estos objeto y se lo imagina interaccionando con el objeto que le sigue en la lista. supongamos que deseamos memorizar una lista de compra del supermercado en la que los primeros objetos son jugo, pan, cebolla y el periódico. Para aplicar el sistema de eslabones podemos imaginar que abrimos un envase de jugo y lo que encontramos dentro es un pedazo de pan, a continuación nos imaginamos que comemos pan con cebolla (o un pan en forma de cebolla) y que abrimos el periódico y este huele a cebolla. Posteriormente cuando queremos recordar la lista lo único que tenemos que hacer es traer a nuestra mente el primer objeto de la lista e inmediatamente comenzaremos a visualizar las asociaciones que habíamos hecho. De este modo nos podremos fácilmente memorizar una lista de 20 o más objetos en orden. No es necesario que las asociaciones sean lógicas ni razonables. De hecho, mientras más extrañas y fuera de lo común mejor. Por ejemplo, si queremos asociar automovil con hombre no es muy útil imaginar un hombre conduciendo un automóvil. Eso es algo que vemos todos los días y que, por tanto, no tenemos ninguna razón especial para recordar. Sin embargo ver a un hombre cargando un automóvil sobre sus hombros es algo fuera de lo común. Si usted viera en la calle algo así seguramente lo recordaría por mucho tiempo.


Otros sistemas más sofisticados han sido desarrollados con el propósito de recordar objetos, no meramente en secuencia, sino para, por ejemplo, recordar cual es el objeto número 37 o el 49 de una lista y para memorizar números y rostros. Estos son los sistemas usados por muchas personas que se dedican profesionalmente a hacer trucos de memorización.

USANDO LOS SENTIDOS PARA MEMORIZAR MEJOR

Por lo general mientras más sentidos usamos al memorizar algo más facilmente lo podremos recordar después.
Por ejemplo, si queremos recordar donde guardamos un sobre con dinero podemos hacer como si tuviéramos una cámara y retratásemos el lugar donde guardamos el dinero a la vez que decimos "estoy guardando $300.00 en esta gaveta..click."
Para evitar olvidar algo que tenemos que hacer conviene tener un recuerdo visual como, por ejemplo, colocarnos el reloj en la mano derecha.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

sábado, 12 de septiembre de 2009

La adicción a Internet.


Quizás un término más apropiado para definir este problema sería el de uso compulsivo de internet, pues se trataría de un problema similar al de la compra compulsiva o el juego patológico.

Si estar on-line está amenazando tu trabajo o arruinando tu matrimonio, es posible que tengas que deshacerte de tu ordenador, módem y libros relacionados con Internet de modo que no quede rastro de ellos en tu casa. De un modo similar a las medidas drásticas que un alcohólico toma cuando se desprende de todas las bebidas alcohólicas para empezar a recuperarse.

En un estudio dirigido por la psicóloga Kimberly S. Young, el comportamiento de 496 personas que utilizaban Internet con gran frecuencia se comparó con los criterios clínicos usados para clasificar el juego patológico, tal y como lo define el DSM-IV (manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, cuarta edición). El juego patológico se considera el tipo de adicción más cercana a la adicción a Internet porque implica un fracaso del control de los impulsos sin la participación de un producto tóxico.

El término Internet en este estudio se define como cualquier sistema en línea o red (el mismo Internet, intranets, Compuserve, los sistemas de tablón de anuncios o newsgroups, etc). En el estudio participaron personas que usaban activamente Internet y respondieron a un anuncio. Un participante era clasificado como usuario dependientes de Internet si satisfacían cuatro o más de los siguientes criterios durante un período de 12 meses:

* Se sienten preocupados con Internet (es decir, piensan en Internet mientras están desconectados).
* Sienten la necesidad de utilizar Internet durante periodos de tiempo crecientes para alcanzar satisfacción.
* No son capaces de controlar su uso de Internet.
* Se sienten agitados o irritables al intentar reducir o parar su uso de Internet.
* Utilizan Internet como una manera de escapar de los problemas o para aliviar un estado de ánimo negativo (sensaciones de desamparo, culpabilidad, ansiedad, depresión)
* Mienten a sus familiares o amigos para ocultar su grado de implicación con Internet.
* Ponen en peligro o se arriesgan a perder una relación significativa, un trabajo, u oportunidad educativa o profesional debido a Internet.
* Lo siguen usando incluso si implica una gran gasto de dinero.
* Se sienten mal cuando están desconectados (depresión y ansiedad crecientes).
* Permanecen conectados durante más tiempo de lo previsto en un principio.

Las personas que no satisfacían tres o más de estos criterios durante un período de 12 meses fueron clasificados como usuarios no dependientes. De los usuarios activos de Internet que se ofrecieron voluntariamente para el estudio, 396 (239 hombres y 157 mujeres) fueron clasificados como usuarios dependientes, y 100 (54 mujeres y 46 hombres) fueron clasificados como usuarios no dependientes.

Aquellos clasificados como usuarios dependientes de Internet, "mostraban patrones de comportamiento significativamente adictivos. También descubrimos que el uso de Internet puede interrumpir definitivamente su vida académica, social, financiera y ocupacional de la misma manera que otras adicciones bien documentadas como el juego patológico, trastornos de la alimentación y alcoholismo", explica la doctora Young.

Aunque investigaciones anteriores encontraron que los hombres desarrollan principalmente adicciones relacionadas con la tecnología, "nuestros resultados mostraron que los participantes que más satisfacían estos criterios y tenían más probabilidades de desarrollar una adicción a Internet eran mujeres de mediana edad y desempleados de ambos sexos."

No obstante, pasar mucho tiempo conectado a Internet no necesariamente indica la existencia de una adicción. Muchas personas utilizan Internet en su trabajo, estudios, para relacionarse con amigos, etc. durante horas sin que esto les suponga problema alguno. En cambio, el adicto a Internet utiliza algo no adictivo en sí mismo (como puede ser Internet, los video juegos o un teléfono móvil) de una manera patológica que le crea problemas en su funcionamiento diario y malestar emocional, pues lo utilizan como un modo de escapar de sus problemas, de una realidad que no les gusta o de emociones que consideran demasiado desagradables y no desean sentir. Es decir, no es que Internet produzca adicción, sino que las personas se vuelven adictas a algo, incluido Internet, como un modo de escapar de una realidad que consideran desagradable o amenazante.

¿Qué puedes hacer si utilizas Internet de una forma compulsiva?

Una vez que has reconocido que tienes un problema en tu uso de Internet, lo primero que has de hacer es tratar de descubrir qué es lo que te está llevando a comportarte así. Analiza tu vida, tus relaciones, tu trabajo, a ti mismo/a y pregúntate qué es lo que no te gusta, qué está faltando en tu vida, que debería cambiar, qué necesitas. Dedica tiempo a este análisis, escribe un diario, hazte preguntas y busca respuestas. Sobre todo pregúntate de qué estás huyendo o qué te causa tanto dolor que haces todo lo posible por no verlo.

Posiblemente este autoanálisis te resulte muy doloroso, pues precisamente es de lo que estás huyendo. Por eso, es muy importante estar dispuesto a soportar el dolor emocional y convencerte de que vale la pena y estás dispuesto a soportarlo por duro que parezca porque eso te aportará un gran crecimiento personal (véase el artículo sobre tolerancia a la frustración).

Después trata de pensar en todas las soluciones posibles y en lo que puedes hacer para llevarlas a cabo.

Si no puedes llevar a cabo este análisis de ti y de tu vida, entonces busca la ayuda de un psicólogo para hacer este trabajo juntos.

Personalidad tipo A y su relación con la enfermedad cardiaca.


En 1957, dos cardiólogos, Rosenman y Friedman, del hospital Monte Sinaí, en San Francisco, California, describieron un estilo de comportamiento que llamaron patrón de conducta tipo A, que constituye un factor de riesgo para la cardiopatía isquémica. Estas personas tienen 2,5 veces más probabilidades de presentar angina de pecho o infarto de miocardio. El patrón tipo A es un factor de riesgo que opera al margen de otros factores de riesgo como el tabaco, la hipertensión y la obesidad.

Características de la personalidad tipo A

· Velocidad, impaciencia, irritabilidad, siempre tiene prisa.

· Estilo dominante y autoritario.

· Pensamiento concretista, con dificultad para conocer y expresar sus emociones.

· Actitud hostil, dura, competitiva.

· Gran implicación en el trabajo, con tendencia a la actividad permanente. Consideran el descanso o el ocio como pérdidas de tiempo.

· Preocupación por el rendimiento y los resultados finales, más que por el disfrute de la actividad mientras se realiza.

· Pocos intereses y relaciones personales al margen del trabajo.

Son personas enérgicas, que hablan con voz alta y con rapidez, se muestran tensos e impacientes. Su vida gira en torno al trabajo, al logro y al éxito, son competitivos y ambiciosos y dan la impresión de no tener nunca suficiente. Tienen una gran necesidad de control de su ambiente, lo cual los vuelve muy tenaces, aunque pueden seguir intentándolo incluso cuando las posibilidades de éxito son mínimas y la tarea está destinada al fracaso.

Estas personas tratan de probarse a sí mismas continuamente, midiéndose a través de sus logros. Por este motivo emprenden numerosas tareas, tratando de destacar y triunfar en todas ellas. Dado que su valor personal depende para ellos de sus logros, suelen tener un gran temor al fracaso, pues lo consideran un indicativo de su falta de valor personal. Debido a que el logro y el éxito se vuelve para ellos una cuestión vital, se encuentran en una continua competición con los demás.

Tienen problemas para identificar, reconocer y expresar sus propios sentimientos, junto con una ausencia de fantasías.

No es extraño que encontremos a estas personas realizando dos actividades al mismo tiempo. Necesitan estar siempre ocupados, centrados en los resultados en vez de en el placer que puedan obtener con la tarea que realizan. Les cuesta mantener la atención en un tema que no consideren de gran importancia, pues es una pérdida de su valioso y escaso tiempo. A menudo están pensando en la solución de problemas que consideran de gran importancia, casi siempre relacionados con el trabajo, lo cual hace que presten menos atención al mundo exterior y sean, por este motivo, más propensos a accidentes. En los periodos de inactividad o vacaciones se muestran inquietos.

Otra característica típica de estas personas es su afán de protagonismo, que puede resumirse en tres puntos:

· Llamar la atención sobre su situación social privilegiada

· Exagerar la propia importancia

· Hacer afirmaciones arrogantes


Relación entre ira-hostilidad y enfermedad cardiaca

Numeroso estudios muestran cómo la ira y la hostilidad son factores importantes que contribuyen a padecer trastornos de las arterias coronarias.

Las personas que sienten ira pero son incapaces de expresarla de un modo adecuado y la reprimen, tienen una mayor probabilidad de tener trastornos coronarios. Un estudio realizado por Barefoot, Dahlstrom y Williams para medir la hostilidad mostró que las personas que puntuaban por encima de la media en la escala de hostilidad tenían un promedio de mortalidad 6,4 veces más alto que los que puntuaron por debajo de la media. Es decir, tanto la ira reprimida como la hostilidad abierta, afectan negativamente a la salud, produciendo un mayor riesgo de enfermedad coronaria e hipertensión.

Las personas hostiles tienen episodios de ira con más frecuencia y se encuentran más a menudo en estado de vigilancia ante un medio que consideran amenazante u hostil. Esto da lugar a una serie de respuestas cardiovasculares y neuroendocrinas que contribuyen al desarrollo de la enfermedad.

Como nos podemos dar cuenta nuestra salud no solo depende de nuestro medio externo, hábitos físicos o alimentación, también depende de nuestro bienestar emocional, es por eso que mientras más alejado estemos de estas características de personalidad tipo A, será mucho mejor para nosotros, tratemos de evitar los excesos de carga laboral y dediquémonos más tiempo a nosotros mismo ya que a la larga lograremos una mejor calidad de vida.


Tomado de cepvi, red de Psicologia y Medicina